Edgar Allan Poe escribió una obra llamada ''El corazón delator'' . Esta obra trata sobre un niño, el propio Edgar Allan Poe, que presencia cada uno de sus días como su padre ''educa'' a su madre. ''Educar'', es la palabra exacta que utilizó su padre para justificar las palizas a cuya esposa regalaba. Al ver esto, Allan hizo lo mismo con su esposa, y la justificación que utilizaba era ''ella es mi esposa, ella me pertenece, es mía''. Tras más de una paliza la acaba matando por puros celos a que otros la miraran y la entierra en la pared. Al llegar la policía a su casa, él empieza a escuchar los latidos del corazón de su esposa y confiesa su delito.Bueno, pero no estamos aquí para hablar de una obra de Edgar Allan Poe, sino de un tema que se da desde tiempos remotos: La violencia de género.
Hay verdaderas heroínas que han muerto por defender sus derechos o por, simplemente, querer irse de aquel infierno que mucha gente llamaba casa. Esas mujeres son personas anónimas, pero cada uno de los puñetazos que reciben, cada insulto, cada bofetón y cada puñalada manchan de sangre esta supuesta sociedad moderna en la que vivimos actualmente. A mí se me revuelve el estómago cada vez que veo una noticia de violencia doméstica o de la muerte de una persona inocente. Me dan ganas de escupir en esta sociedad ''moderna'' que mucha gente apoya y que, sintiéndolo mucho, a mi me da nauseas. El día que todos seamos iguales, que no haya palizas, que no haya discriminación y que el mundo entierre de una maldita vez las armas sera un lugar en el que se pueda vivir, un lugar moderno. Realmente, ahora vivimos como cavernícolas que solo arreglan todo a tortazos y golpes. Las mujeres no somos gatos, ni somos perros que tenemos que obedecer siempre. Somos personas que necesitamos ser queridas, cuidadas y aceptadas en este maldito mundo.Al igual que hay que defender a las mujeres, también defiendo a esos hombres cuyas esposas maltratan que, aunque sea en menor número, los hay. A esas mujeres debo decirles que eso tampoco es aceptable, los hombres están aquí para protegernos y también para ser queridos. No son bloques de hormigón ni gorilas sin sentimientos, también son personas.

Este es mi grito a la sociedad ''moderna'' en la que vivimos. Este es mi llanto y mi malestar.
Espero que este mensaje sea leído y llegue a las generaciones futuras, sois el futuro, hacer que esta ponzoña yazca de una vez bajo tierra.





